Una caminata de 14 kilómetros por amor y devoción
Autor: Jaqueline Gómez Chi | 12 minutos de lectura | 17 Septiembre, 2025
La fiesta tradicional de Dzidzantún en honor a la virgen Santa Clara es uno de los eventos más esperados y emotivos de la región. Considerada la celebración más importante del pueblo, se lleva a cabo entre finales de julio y principios de agosto, llenando de fe y devoción cada rincón.
El punto culminante es la conmovedora peregrinación a pie de los “Claristas” el 22 de julio y el 2 de agosto. Muchos de ellos, movidos por la fe y el deseo de cumplir sus promesas, cargan sobre sus hombros “a las Claritas” que son las imágenes de madera en diferentes tamaños de la Virgen de Santa Clara, pidiendo bendiciones para la pesca, la agricultura y el bienestar del pueblo. La caminata, que abarca 14 kilómetros desde la Parroquia de Santa Clara en el centro de Dzidzantún hasta el puerto de Santa Clara, es un acto de profunda devoción que une a toda la comunidad.

Al concluir la última peregrinación, la fiesta del pueblo estalla en alegría y tradición. Durante la primera quincena de agosto, las calles se llenan de vida con actividades como la vaquería, el tradicional baile de la cabeza de cochino y una feria vibrante con eventos culturales y musicales que honran a la Virgen.
Esta celebración es un verdadero momento de unidad para el pueblo de Dzidzantún. A lo largo del camino, numerosos colaboradores se suman para ofrecer pequeños refrigerios, agua y comida a los peregrinos, demostrando la generosidad y el espíritu solidario de la comunidad. Se colocan estratégicamente en sus propiedades a lo largo de la carretera por donde la Virgen hace su recorrido. Este año, Grupo RH se enorgullece de haberse sumado a esta noble tradición. Como parte de esta experiencia, el área de RH Experience tuvo el honor de participar y de aprender de primera mano sobre esta hermosa costumbre. Ser parte de una tradición es, en esencia, ser parte de la cultura de un lugar, y tuvimos la increíble oportunidad de compartir y sumergirnos en esta bella experiencia.

Apoyamos con un pequeño refrigerio para las y los participantes de la caminata y, en el proceso, pudimos conversar con personas de diferentes edades. Les preguntamos sobre sus promesas, quién les enseñó esta tradición y desde cuándo participan. Nos sorprendió ver que muchos comenzaron de niños, siguiendo los pasos de sus padres y abuelos, y ahora continúan enseñando esta devoción a sus propios hijos. El sentimiento de felicidad y orgullo que expresaban, no sólo con sus palabras, sino también con las lágrimas en sus ojos, fue algo que nos conmovió profundamente. Conocimos de cerca el valor de esta tradición y, además de nuestro apoyo con refrigerios, colaboramos con una donación monetaria directamente a la iglesia. El padre de la Parroquia de Santa Clara nos brindó un muy cálido agradecimiento por nuestra contribución.
Sin duda, la experiencia de unirse a la Fiesta Tradicional de Dzidzantún nos demostró que la verdadera riqueza de un pueblo reside en sus costumbres, en la devoción compartida y en la calidez de su gente. Ha sido un honor formar parte de este legado de fe y comunidad.
Jaqueline Gómez Chi
Apasionada por las experiencias inmersivas y el turismo de aventura. Con una sólida base en el área de la salud y la gestión ambiental, Jaqueline se dedica a promover vivencias que conectan a las personas con la naturaleza de forma responsable. Su espíritu aventurero y su capacidad de respuesta la convierten en una guía ideal para quienes buscan explorar el mundo con seguridad y conciencia ecológica.